Como en cada Belén que he visitado en esta Navidad, centro
la mirada en la adoración de los Reyes Magos ante el Niño Jesús, esta vez en el
Nacimiento del Belén que representa a todos los de Valencia. Contemplando la
escena puede percibirse la fidelidad de José y cómo María presenta al mundo al
Hijo de Dios: es el instante a postrarse y entregar todos los bienes y dones humanos
para recibir al Salvador. En él está el camino que lleva a la Eternidad.
Gracias,
dulce Jesús, por entrar en mi corazón por esa puerta que con mi poca fe he
dejado entreabierta. Que tu presencia en mi vida sea fecunda para crecer siempre
en la fraternidad que viene de Ti.








