No fue una parada más en el paseo reflexivo que cada cierto tiempo tengo el hábito de realizar. Era una tarde gris, sin mayor entusiasmo, en el primer tercio del otoño que corresponde a este año presente. Te encontré de improviso y quise hablarte como quien se dirige a alguien que no le es ajeno: tu tronco vivo y bien plantado, tu copa casi tocando el firmamento, con las hojas abiertas al mundo como para acoger a cualquier prójimo con tu buena voluntad como sello de identidad.
Y así, con la sensación de que nos conocíamos desde siempre, empecé a contarte cómo ha ido en este último tiempo: mis dudas apenas resueltas sobre los tiempos que corren , las incertidumbres de cada día y los proyectos inacabados; también te hablé sobre el júbilo experimentado, apenas ayer, por una buena nota inesperada en el examen de actitud positiva ante las dificultades, o la decisión de mejorar de aspecto y de espíritu que ya va tomando forma.
Sentí que me escuchabas con respeto y cariño, como si fuera importante para ti mostrar aprecio por mis pasos cotidianos. Entonces te abracé con todas mis fuerzas, acaricié tu tronco, golpeé tus ramas varias veces con la delicadeza que se reserva a un ser querido; y sentí con asombro que era correspondido en rebosante sintonía. Noté en mí mismo un sabor a nuevo, a presente con ganas de vivir, un renovado optimismo surgido de mi interior en pleno contacto contigo. Se abrió el horizonte con una luz atrayente que sugería dar pasos firmes en esa dirección.
Agradecido por una experiencia vital fuera de lo común, te dediqué una última mirada para conservarla en este nuevo periodo. Sentí que me acariciaba una suave brisa mientras comenzaba a llover y mis lentes dejaron posarse pequeñas gotas que me acompañaron un trecho de la senda, al tiempo que mis ojos mostraban con tenues lágrimas el sentir de mi corazón . Sin apenas darme tiempo a reflexionar cayó la tarde y llegaron esas primeras sombras tempranas pero tan comunes en este momento del año.Y así, sin mirar atrás, caí en la cuenta de estaba tan solo como en el inicio de mi trayecto si bien mucho más sosegado, con una mirada serena ante los retos de la existencia que seguían constantes en cada nueva pisada hacia el horizonte trascendente.
Así se correponde con mi nueva realidad después de hacer balance de la etapa, de aceptarme y apreciarme como soy, de abrazarme con respeto y cariño, de sentir que en lo más profundo de mi ser hay un aliento que me empuja a dar pasos sin la nostalgia de tiempos mejores que sólo son experiencias a valorar del pasado. Todo ello para vivir el hoy con la ingenuidad de quien se siente profundamente amado y quiere compartir esa maravillosa certeza.
Una propuesta para iluminar la vida expresando aquello que inspire mi experiencia artístico-espiritual
Mostrando entradas con la etiqueta abrazo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta abrazo. Mostrar todas las entradas
martes, 19 de noviembre de 2013
miércoles, 30 de octubre de 2013
GOTAS DE ESPERANZA PARA UN NUEVO AMANECER
Por un instante el mundo se ha parado y he podido contemplar la naturaleza en plenitud. El otoño se ha tornado primavera para el detalle afectuoso de la imagen.Y luego todo normal. Gracias a ti, ser humano y amigo del alma, por animar el desaliento de una jornada sin logros contrastados, por sonreír cuando llueve de improviso en las circunstancias de la vida y no sé respirar profundamente para aceptar el presente. Gracias aún más por acoger mi carga, interpretar mi llanto, respirar conmigo y alimentar mi fe en el paso que ya pide tomar contacto con la realidad clara y firme que se presenta: tu oración y el abrazo hermano será la fuerza capaz de transformar dolor en Amor. Tu noble gesto en la madrugada será el rocío que -en el amanecer- plasmará con ternura en gotas de esperanza.
martes, 3 de septiembre de 2013
ALEGRÍA

Vivir con alegría. Generar lazos y relaciones tales que la lleven por bandera. La alegría contagia, sólo hay que colocarla donde pueda verse, sentirse, palparse. Brota del sentimiento sincero, se lleva bien con el abrazo, la mirada tierna, el detalle cordial. Ofrecida a los demás, la alegría se reproduce y crea estilo. Mucha, mucha alegría para vivir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
