Surge la idea de la inspiración más sentida y , al instante, la duda mitiga esa puesta en acción que parecería el más lógico impulso. ¿Y qué dirán los demás? ¿Tendrá la repercusión que merece? Una reflexión que resta en incertidumbre; y luego otra: así varios días más...
En ocasiones la decisión de saltar al vacío de presentar algo nuevo se atasca por la influencia de lo externo, que parece vigilar los pasos creativos previos a la eclosión de una obra fruto del corazón. Nada más lejos de lo real, porque el cosmos sigue su ritmo haya o no criatura artística en ciernes.
Superar esos temores, decidir en primera persona, creer en lo insonsable que da origen a la luz trascendente llegada para alojarse en la Estancia de la Belleza. Así se configuran los nuevos ideales, pasos firmes, compromisos y horizontes, la fe en los propios talentos que -a su tiempo- mostrarán frutos según la cosecha que estime el Creador.
"No inclines la cabeza, tenla siempre erguida. Mira al mundo siempre a la cara" (Hellen Keller)
Una propuesta para iluminar la vida expresando aquello que inspire mi experiencia artístico-espiritual
sábado, 15 de febrero de 2014
miércoles, 12 de febrero de 2014
TU PRESENCIA ME ACOMPAÑA EN EL CAMINO
Elevó los ojos buscando soluciones y tuvo aún más dudas. Los
problemas, el entorno, cada situación no superada... ¿Acaso no había más
presente que ese laberinto de incomprensión en que se había convertido su
ánimo? Fue el momento más difícil de la década. Bajó la cabeza, la escondió
entre sus manos y entregó el corazón a un destino incierto desde el pleno
desaliento.
Tiempo después no supo explicar cómo apareció a su lado una
caricia amiga que le propuso levantar la mirada hasta reconocerla tras un
primer titubeo. “¿Dónde estabas cuando más falta hacías en mi vida?” – recriminó
sin dudar La otra persona respondió con la mirada más tierna que nunca pudo contemplar,
al tiempo que con delicadeza acariciaba su frente antes de besar sus dos manos,
ésas que había unido en un gesto suave y a la vez directo. Sólo pudo recordar
una frase, la que en este periodo de su vida lleva marcada en su pecho como un
lema que le motiva a crear, compartir, crecer, dar gracias por cada instante y
el siguiente, por el aire que respira, el pan que le alimenta, por la Creación y el entorno:
"Tengo la certeza de que me acompañas en el camino".
Tu presencia amaneció en mi vida desde la inmensidad de un
mundo donde las prisas hacen competencia con la mediocridad, ése que identifica
felicidad con poder en todas sus versiones, alegría con
fiesta+descontrol+placer, que marca la competencia desplazando al más cercano.
Has cambiado mi vida con tu atenta escucha de mis anhelos, la propuesta de
mirar en la misma dirección desde el carisma y personalidad propios respetando
cada paso del camino, en lo diverso y en lo que nos une. He aceptado ese reto
para mí novedoso, que a la vez abre la puerta para que yo haga otro tanto con
quien confluya en la ruta. La certeza de que me acompañas en el camino pese a
que no está clara la dirección, las nubes cambian de aspecto y nadie puede
asegurar cuánto dura el trayecto personal de cada uno, me da seguridad para
avistar con optimismo nuevos y atractivos horizontes. Cada jornada estarás
presente, rezaré por ti, daré gracias por haberte conocido, hablaré a los
nuevos caminantes que tal vez conozca de cómo me animaste para que marchara erguido, mirada al frente y seguridad
en el corazón. ¿Quién puede impedir que llegue el atardecer musitando que
termina otro día con paz? ¿Cómo no acoger el alba de un nuevo día presente como
único espacio para construir fraternidad? Gracias acompañarme, más aún por que
aceptes que te acompañe.
sábado, 1 de febrero de 2014
PRIMAVERA POR TU NOMBRE
A mí, personalmente, más allá de mis desventuras y mis defectos. Haga lo que haga en la vida, me amas como nadie sabe hacerlo.
Esta tarde he vuelto a ver cómo los almendros florecen cuando todavía es invierno; algo que siempre me ha fascinado porque resquebraja los esquemas de mi concepto de estación, tiempo y programa con lógica.
Por tu Bondad infinita me siento colmado por detalles tan delicados como tu trato personal, tu mirada de ternura cuando te ofrezco mi trabajo y también mi cansancio, mi sudor, mis lágrimas. ¿ Qué puedo hacer para expresarte mi mayor admiración porque en mis dudas y mis temores muestras ante mí la primavera que será Belleza solamente con seguirte fiel ?
Alzo la mirada a lo alto y sólo veo el presente que me incita a ser yo mismo, con los talentos que me diste y sin otro plan de acción que reconocerte en quien camina a mi lado, ése que llamas mi hermano. Hoy me has abierto la puerta de la alegría porque mi voluntad no podrá desfallecer teniendo presente que en mi vida florece Tu nombre.
Esta tarde he vuelto a ver cómo los almendros florecen cuando todavía es invierno; algo que siempre me ha fascinado porque resquebraja los esquemas de mi concepto de estación, tiempo y programa con lógica.
Por tu Bondad infinita me siento colmado por detalles tan delicados como tu trato personal, tu mirada de ternura cuando te ofrezco mi trabajo y también mi cansancio, mi sudor, mis lágrimas. ¿ Qué puedo hacer para expresarte mi mayor admiración porque en mis dudas y mis temores muestras ante mí la primavera que será Belleza solamente con seguirte fiel ?
Alzo la mirada a lo alto y sólo veo el presente que me incita a ser yo mismo, con los talentos que me diste y sin otro plan de acción que reconocerte en quien camina a mi lado, ése que llamas mi hermano. Hoy me has abierto la puerta de la alegría porque mi voluntad no podrá desfallecer teniendo presente que en mi vida florece Tu nombre.
sábado, 25 de enero de 2014
TIEMPO PARA ESPERARTE
Me serena contemplar en la playa desierta cómo la naturaleza prepara el transcurrir de una tarde apacible, escenario apropiado para experimentar con todas sus formas y en primera persona la confluencia de cielo, tierra y mar. Una sintonía natural cuyo aspecto variable configura mensajes de tranquilidad y sosiego.
Nunca me canso de admirar la gratuidad de este caudal natural que tiempo atrás prometí valorar en mi senda con el mayor respeto.
Sentado en la arena, a pocos metros del rastro marcado por infinidad de olas que saludan y reposan en la orilla, mis manos unidas junto a mi rostro en silencio meditativo, tratando de orientarme en un momento de escucha. Con mi actutud de acogida cualquier periodo de mi vida es tiempo de esperarte. Hoy es un buen día para declararte mi compromiso. Lleva la brisa, que desde tierra firme viaja hacia el horizonte que no alcanzo otear, el mensaje sincero de un corazón abierto a estimar tu Bondad, difundir tu Verdad, sentirse pleno en la manifestación de tu Belleza.
Nunca me canso de admirar la gratuidad de este caudal natural que tiempo atrás prometí valorar en mi senda con el mayor respeto.
Sentado en la arena, a pocos metros del rastro marcado por infinidad de olas que saludan y reposan en la orilla, mis manos unidas junto a mi rostro en silencio meditativo, tratando de orientarme en un momento de escucha. Con mi actutud de acogida cualquier periodo de mi vida es tiempo de esperarte. Hoy es un buen día para declararte mi compromiso. Lleva la brisa, que desde tierra firme viaja hacia el horizonte que no alcanzo otear, el mensaje sincero de un corazón abierto a estimar tu Bondad, difundir tu Verdad, sentirse pleno en la manifestación de tu Belleza.
jueves, 23 de enero de 2014
LA PAZ DE TU MIRADA
Era una tarde cualquiera, eso sí recuerdo que era invierno y hacía bastante frío. Llevaba más de una hora paseando por la ciudad sin rumbo definido, con la agenda desierta de propuestas para consumir tiempo y ocio. Entré en una iglesia que por fuera conocía de memoria, pero su interior era para mí realmente ajeno. En el templo -a media luz- cuatro o cinco personas rezaban en bancos aislados un rosario que sonaba a monotonía. Enseguida apareció a mi paso una primera capilla y allí te encontré.
¿Cómo expresar la sorpresa de recibir en mis ojos - aún más, en mi corazón - tu mirada personal que me interpelaba para que dejara a un lado mi preocupante apatía y dejara transcurrir el tiempo sin control en esa atmósfera sagrada en la cuál de improviso me hallaba inmerso? No sabría decir cómo llegamos a entablar aquel coloquio, pero desde el inicio tuve la percepción de que no era fruto del azar, antes bien un plan intencionado para que hiciera morada en mi corazón el mensaje que ahora atesoro como una gran joya.
Han pasado varios meses desde aquel encuentro no casual y mi corazón sigue acogiendo cada día la propuesta de tenerte siempre presente, así como desde primer segundo sentí tu presencia en aquel santuario mariano. Tú, con el rostro ensangrentado, el costado lacerado, espinas en la frente, manos y pies clavados al madero de mi omisión de Amor. Aquella fría tarde de invierno me confiaste como bagaje cientos de oraciones que creyentes anónimos sintieron expresar ante tu imagen en tantas visitas como la mía.
Desde la paz de tu mirada, sólo pudo hablar mi corazón y en el silencio más sagrado tuve la certeza de que Tú me escuchabas, sin trabas, personalmente, mientras una lágrima sincera recorría mi mejilla hasta la comisura de mis labios que besaron tu frente herida
: sólo entonces pude decirte "gracias". Así lo hago cada vez que siento haber hecho una buena acción, cuando te busco en una iglesia - ahora ya más a menudo-, en el pequeño crucifijo que me acompaña, en la oración que a cada tanto interiorizo para recordarme que estás ahí, siempre, como faro que alumbra para que no encalle en la tentación de cada día.. Desde aquella mirada y su paz ha cambiado mi vida.
¿Cómo expresar la sorpresa de recibir en mis ojos - aún más, en mi corazón - tu mirada personal que me interpelaba para que dejara a un lado mi preocupante apatía y dejara transcurrir el tiempo sin control en esa atmósfera sagrada en la cuál de improviso me hallaba inmerso? No sabría decir cómo llegamos a entablar aquel coloquio, pero desde el inicio tuve la percepción de que no era fruto del azar, antes bien un plan intencionado para que hiciera morada en mi corazón el mensaje que ahora atesoro como una gran joya.
Han pasado varios meses desde aquel encuentro no casual y mi corazón sigue acogiendo cada día la propuesta de tenerte siempre presente, así como desde primer segundo sentí tu presencia en aquel santuario mariano. Tú, con el rostro ensangrentado, el costado lacerado, espinas en la frente, manos y pies clavados al madero de mi omisión de Amor. Aquella fría tarde de invierno me confiaste como bagaje cientos de oraciones que creyentes anónimos sintieron expresar ante tu imagen en tantas visitas como la mía.
Desde la paz de tu mirada, sólo pudo hablar mi corazón y en el silencio más sagrado tuve la certeza de que Tú me escuchabas, sin trabas, personalmente, mientras una lágrima sincera recorría mi mejilla hasta la comisura de mis labios que besaron tu frente herida
: sólo entonces pude decirte "gracias". Así lo hago cada vez que siento haber hecho una buena acción, cuando te busco en una iglesia - ahora ya más a menudo-, en el pequeño crucifijo que me acompaña, en la oración que a cada tanto interiorizo para recordarme que estás ahí, siempre, como faro que alumbra para que no encalle en la tentación de cada día.. Desde aquella mirada y su paz ha cambiado mi vida.
lunes, 6 de enero de 2014
GRACIAS, JESÚS, POR ENTRAR EN MI CORAZÓN
Como en cada Belén que he visitado en esta Navidad, centro
la mirada en la adoración de los Reyes Magos ante el Niño Jesús, esta vez en el
Nacimiento del Belén que representa a todos los de Valencia. Contemplando la
escena puede percibirse la fidelidad de José y cómo María presenta al mundo al
Hijo de Dios: es el instante a postrarse y entregar todos los bienes y dones humanos
para recibir al Salvador. En él está el camino que lleva a la Eternidad.
Gracias,
dulce Jesús, por entrar en mi corazón por esa puerta que con mi poca fe he
dejado entreabierta. Que tu presencia en mi vida sea fecunda para crecer siempre
en la fraternidad que viene de Ti.
miércoles, 1 de enero de 2014
EN TODO LO QUE ACONTECE ENCUENTRO TU AMOR
El día comienza su última etapa cuando el sol se va posando en el horizonte, más allá de las torres, antenas y edificios que delinean la silueta de la ciudad costera. Es mi tierra, ésa donde habito, me relaciono y paso la mayor parte del tiempo que administro en mi existencia..
Una vez más vuelve a cuestionarme aquel consejo que recibí de joven, aquéllo de hacer balance del día para tomar en serio cada acción personal y sus consecuencias. Dudo, como otras tantas veces, de que realmente pueda ser objetivo. ¿A quién puede perjudicar que no sea sincero, tal vez adaptando las reglas y los mandamientos que prometí cumplir para bien de todos?
Se hace el silencio y la brisa del mar, ése que acota la distancia entre mi yo y mis semejantes, refresca mi memoria; de improviso mi mente siente la luz que aclara todo: fui en primera persona al lugar sagrado que tan bien conocía a confirmar mi fe, mi esperanza y mi compromiso de amor concreto sin desear recompensa. ¿Puedo acaso cuestionar mi suerte, el resultado de la gestión cotidiana de los dones y talentos recibidos al inicio y que ingenuamente creí merecer?
Sea hoy mismo, en el inicio de un nuevo año en la senda que me acoge, el momento de comprometer voluntad y corazón a dar pasos positivos -firmes y conscientes-, desterrar sombras y temores, bendiciendo lo que acontezca como la voluntad de quien más me ama.
Una vez más vuelve a cuestionarme aquel consejo que recibí de joven, aquéllo de hacer balance del día para tomar en serio cada acción personal y sus consecuencias. Dudo, como otras tantas veces, de que realmente pueda ser objetivo. ¿A quién puede perjudicar que no sea sincero, tal vez adaptando las reglas y los mandamientos que prometí cumplir para bien de todos?
Se hace el silencio y la brisa del mar, ése que acota la distancia entre mi yo y mis semejantes, refresca mi memoria; de improviso mi mente siente la luz que aclara todo: fui en primera persona al lugar sagrado que tan bien conocía a confirmar mi fe, mi esperanza y mi compromiso de amor concreto sin desear recompensa. ¿Puedo acaso cuestionar mi suerte, el resultado de la gestión cotidiana de los dones y talentos recibidos al inicio y que ingenuamente creí merecer?
Sea hoy mismo, en el inicio de un nuevo año en la senda que me acoge, el momento de comprometer voluntad y corazón a dar pasos positivos -firmes y conscientes-, desterrar sombras y temores, bendiciendo lo que acontezca como la voluntad de quien más me ama.
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