Con el alba, en los primeros momentos del nuevo día, el firmamento presentó un nuevo astro. A mis ojos, en una primera mirada, no parecía gran cosa. Además, con tantas parecidas y en gran número, no sentí necesidad de prestarle atención. Nacen muchas estrellas y en lugares tan diversos que para fijarse en una de ellas hay que tener un motivo de peso.
Pasó el tiempo y, de improviso, noté que su luz parpadeaba cuando yo miraba al cielo en busca de respuesta a mis preocupaciones. Tuve muchas dudas al principio, incluso llegué a reflexionar seriamente si se trataba de la necesidad de hallar un contacto fuera de mi propia realidad, más allá, en los confines estelares.
Me inquietó que, ya de día, la estrella seguía mis pasos y podía distinguirla entre las nubes, en medio del cielo azul; también en los días de tormenta y hasta en una ocasión creí verla en el centro de un arco iris. Desde entonces se convirtió en una referencia obligatoria: cada vez que iba a tomar una decisión, cuando tenía dudas, deseaba dar gracias, en la sonrisa o el llanto de cada jornada, miraba a lo alto y encontraba una tenue luz que llegaba directa a mi corazón haciéndome sentir paz y sosiego.
Hoy, meses después, creo que aquella insignificante pequeña luz que surgió de la nada es una humilde, discreta, amable y bella estrella que ilumina mi senda por encargo del Creador. Su cercanía es permanente, su fulgor tamizado es una muestra certera de cómo crecer en el diálogo, ser bondadoso en las relaciones, captar la esencia de la vida desde mi propio designio personal aún por descubrir en su totalidad.
En esta madrugada, y son las seis, agradezco plenamente
sentir esa luz como el presente más seguro, guía de mis pasos, confidente de mis inquietudes y referente de mis anhelos. Gracias, María, por estar en mi vida.
Una propuesta para iluminar la vida expresando aquello que inspire mi experiencia artístico-espiritual
martes, 3 de junio de 2014
jueves, 15 de mayo de 2014
ME SIENTO LIBRE PARA ABRIR EL CORAZÓN
La experiencia otorga al ser humano de oportunidad de tomar decisiones en la buena dirección. Como ya anunció anteriormente el consejo del sabio, el tiempo te hará caer en la cuenta de que aquél camino no era el tuyo y que todo lo invertido en recorrerlo ha quedado en una mera ilusión artificial y sin base para rendir frutos acordes a los talentos recibidos.
La opción personal de caminar con personas afines, sin complejos y con la confianza de quien se siente libre para abrir el corazón ante un horizonte personal, a la vez semejante y con alentadores elementos comunes, todo ello permite dar pasos sólidos afianzando etapas de la ruta.
Gracias por estar conmigo en sintonía, escucharme siempre, compartir dudas, alegrías y ansias de crecer haciendo el bien. Contigo, con vosotros, cada paso asegura una huella bien marcada más allá del acierto; porque la fidelidad común a un noble ideal se convierte en el íntimo deseo de compartir sentimientos, retos y anhelos. Desde esa convicción volaré tan alto que en mi vida no daré cobijo al juicio sin valor, al rencor; tampoco a la codicia, a las malas artes o a perversos deseos de aparentar ser otra persona. Valoraré bien los dones recibidos, progresaré apreciando ejemplos admirables y daré a mi vida un sentido positivo basado en la fe, la esperanza y el amor que cada día recibo.
Gracias por estar conmigo en sintonía, escucharme siempre, compartir dudas, alegrías y ansias de crecer haciendo el bien. Contigo, con vosotros, cada paso asegura una huella bien marcada más allá del acierto; porque la fidelidad común a un noble ideal se convierte en el íntimo deseo de compartir sentimientos, retos y anhelos. Desde esa convicción volaré tan alto que en mi vida no daré cobijo al juicio sin valor, al rencor; tampoco a la codicia, a las malas artes o a perversos deseos de aparentar ser otra persona. Valoraré bien los dones recibidos, progresaré apreciando ejemplos admirables y daré a mi vida un sentido positivo basado en la fe, la esperanza y el amor que cada día recibo.
martes, 29 de abril de 2014
POR TI LATE MI CORAZÓN, SEÑOR
Hoy, en el día de mi nacimiento a la vida del momento presente, consciente de que el tiempo que me otorgue tu divina misericordia sólo puede ser empleado para tratar de fructificar los talentos y los dones que confiaste a mi persona hace ya tantos años, siento ahora que debo hacer un alto en el camino para reflexionar antes de dar nuevos pasos en la senda.
Medito en silencio sobre el pasado que resta atrás, pero que a su vez ha sido necesario para llegar aquí. Reconozco errores, flaquezas, esos momentos en que tuve dudas de tu benevolencia y me faltó valor para hablarte y confiar en ti. Tomo con el mayor recogimiento la vela de cera que recibí en la Vigilia de tu Pascua, la cuál prometí hacer brillar para mostrarte presente en mi vida; y siento la plenitud espiritual al encenderla de la Luz que permanece en la capilla de mis oraciones diarias.
Sé que tú lo sabes, pero también que quieres escucharme:
"Por ti late mi corazón, Señor,
no importa la estación, ni el tiempo,
más allá de los problemas que conlleva el camino,
la oscuridad de lo desconocido - las sombras-,
cada presencia inesperada será un compañero de viaje.
Gracias por los más cercanos, los fieles,
por la Estancia y todo lo que en ella rebosa Belleza.
Porque en todo lo que acontece encuentro tu Amor."
sábado, 15 de febrero de 2014
DE CARA AL MUNDO
Surge la idea de la inspiración más sentida y , al instante, la duda mitiga esa puesta en acción que parecería el más lógico impulso. ¿Y qué dirán los demás? ¿Tendrá la repercusión que merece? Una reflexión que resta en incertidumbre; y luego otra: así varios días más...
En ocasiones la decisión de saltar al vacío de presentar algo nuevo se atasca por la influencia de lo externo, que parece vigilar los pasos creativos previos a la eclosión de una obra fruto del corazón. Nada más lejos de lo real, porque el cosmos sigue su ritmo haya o no criatura artística en ciernes.
Superar esos temores, decidir en primera persona, creer en lo insonsable que da origen a la luz trascendente llegada para alojarse en la Estancia de la Belleza. Así se configuran los nuevos ideales, pasos firmes, compromisos y horizontes, la fe en los propios talentos que -a su tiempo- mostrarán frutos según la cosecha que estime el Creador.
"No inclines la cabeza, tenla siempre erguida. Mira al mundo siempre a la cara" (Hellen Keller)
En ocasiones la decisión de saltar al vacío de presentar algo nuevo se atasca por la influencia de lo externo, que parece vigilar los pasos creativos previos a la eclosión de una obra fruto del corazón. Nada más lejos de lo real, porque el cosmos sigue su ritmo haya o no criatura artística en ciernes.
Superar esos temores, decidir en primera persona, creer en lo insonsable que da origen a la luz trascendente llegada para alojarse en la Estancia de la Belleza. Así se configuran los nuevos ideales, pasos firmes, compromisos y horizontes, la fe en los propios talentos que -a su tiempo- mostrarán frutos según la cosecha que estime el Creador.
"No inclines la cabeza, tenla siempre erguida. Mira al mundo siempre a la cara" (Hellen Keller)
miércoles, 12 de febrero de 2014
TU PRESENCIA ME ACOMPAÑA EN EL CAMINO
Elevó los ojos buscando soluciones y tuvo aún más dudas. Los
problemas, el entorno, cada situación no superada... ¿Acaso no había más
presente que ese laberinto de incomprensión en que se había convertido su
ánimo? Fue el momento más difícil de la década. Bajó la cabeza, la escondió
entre sus manos y entregó el corazón a un destino incierto desde el pleno
desaliento.
Tiempo después no supo explicar cómo apareció a su lado una
caricia amiga que le propuso levantar la mirada hasta reconocerla tras un
primer titubeo. “¿Dónde estabas cuando más falta hacías en mi vida?” – recriminó
sin dudar La otra persona respondió con la mirada más tierna que nunca pudo contemplar,
al tiempo que con delicadeza acariciaba su frente antes de besar sus dos manos,
ésas que había unido en un gesto suave y a la vez directo. Sólo pudo recordar
una frase, la que en este periodo de su vida lleva marcada en su pecho como un
lema que le motiva a crear, compartir, crecer, dar gracias por cada instante y
el siguiente, por el aire que respira, el pan que le alimenta, por la Creación y el entorno:
"Tengo la certeza de que me acompañas en el camino".
Tu presencia amaneció en mi vida desde la inmensidad de un
mundo donde las prisas hacen competencia con la mediocridad, ése que identifica
felicidad con poder en todas sus versiones, alegría con
fiesta+descontrol+placer, que marca la competencia desplazando al más cercano.
Has cambiado mi vida con tu atenta escucha de mis anhelos, la propuesta de
mirar en la misma dirección desde el carisma y personalidad propios respetando
cada paso del camino, en lo diverso y en lo que nos une. He aceptado ese reto
para mí novedoso, que a la vez abre la puerta para que yo haga otro tanto con
quien confluya en la ruta. La certeza de que me acompañas en el camino pese a
que no está clara la dirección, las nubes cambian de aspecto y nadie puede
asegurar cuánto dura el trayecto personal de cada uno, me da seguridad para
avistar con optimismo nuevos y atractivos horizontes. Cada jornada estarás
presente, rezaré por ti, daré gracias por haberte conocido, hablaré a los
nuevos caminantes que tal vez conozca de cómo me animaste para que marchara erguido, mirada al frente y seguridad
en el corazón. ¿Quién puede impedir que llegue el atardecer musitando que
termina otro día con paz? ¿Cómo no acoger el alba de un nuevo día presente como
único espacio para construir fraternidad? Gracias acompañarme, más aún por que
aceptes que te acompañe.
sábado, 1 de febrero de 2014
PRIMAVERA POR TU NOMBRE
A mí, personalmente, más allá de mis desventuras y mis defectos. Haga lo que haga en la vida, me amas como nadie sabe hacerlo.
Esta tarde he vuelto a ver cómo los almendros florecen cuando todavía es invierno; algo que siempre me ha fascinado porque resquebraja los esquemas de mi concepto de estación, tiempo y programa con lógica.
Por tu Bondad infinita me siento colmado por detalles tan delicados como tu trato personal, tu mirada de ternura cuando te ofrezco mi trabajo y también mi cansancio, mi sudor, mis lágrimas. ¿ Qué puedo hacer para expresarte mi mayor admiración porque en mis dudas y mis temores muestras ante mí la primavera que será Belleza solamente con seguirte fiel ?
Alzo la mirada a lo alto y sólo veo el presente que me incita a ser yo mismo, con los talentos que me diste y sin otro plan de acción que reconocerte en quien camina a mi lado, ése que llamas mi hermano. Hoy me has abierto la puerta de la alegría porque mi voluntad no podrá desfallecer teniendo presente que en mi vida florece Tu nombre.
Esta tarde he vuelto a ver cómo los almendros florecen cuando todavía es invierno; algo que siempre me ha fascinado porque resquebraja los esquemas de mi concepto de estación, tiempo y programa con lógica.
Por tu Bondad infinita me siento colmado por detalles tan delicados como tu trato personal, tu mirada de ternura cuando te ofrezco mi trabajo y también mi cansancio, mi sudor, mis lágrimas. ¿ Qué puedo hacer para expresarte mi mayor admiración porque en mis dudas y mis temores muestras ante mí la primavera que será Belleza solamente con seguirte fiel ?
Alzo la mirada a lo alto y sólo veo el presente que me incita a ser yo mismo, con los talentos que me diste y sin otro plan de acción que reconocerte en quien camina a mi lado, ése que llamas mi hermano. Hoy me has abierto la puerta de la alegría porque mi voluntad no podrá desfallecer teniendo presente que en mi vida florece Tu nombre.
sábado, 25 de enero de 2014
TIEMPO PARA ESPERARTE
Me serena contemplar en la playa desierta cómo la naturaleza prepara el transcurrir de una tarde apacible, escenario apropiado para experimentar con todas sus formas y en primera persona la confluencia de cielo, tierra y mar. Una sintonía natural cuyo aspecto variable configura mensajes de tranquilidad y sosiego.
Nunca me canso de admirar la gratuidad de este caudal natural que tiempo atrás prometí valorar en mi senda con el mayor respeto.
Sentado en la arena, a pocos metros del rastro marcado por infinidad de olas que saludan y reposan en la orilla, mis manos unidas junto a mi rostro en silencio meditativo, tratando de orientarme en un momento de escucha. Con mi actutud de acogida cualquier periodo de mi vida es tiempo de esperarte. Hoy es un buen día para declararte mi compromiso. Lleva la brisa, que desde tierra firme viaja hacia el horizonte que no alcanzo otear, el mensaje sincero de un corazón abierto a estimar tu Bondad, difundir tu Verdad, sentirse pleno en la manifestación de tu Belleza.
Nunca me canso de admirar la gratuidad de este caudal natural que tiempo atrás prometí valorar en mi senda con el mayor respeto.
Sentado en la arena, a pocos metros del rastro marcado por infinidad de olas que saludan y reposan en la orilla, mis manos unidas junto a mi rostro en silencio meditativo, tratando de orientarme en un momento de escucha. Con mi actutud de acogida cualquier periodo de mi vida es tiempo de esperarte. Hoy es un buen día para declararte mi compromiso. Lleva la brisa, que desde tierra firme viaja hacia el horizonte que no alcanzo otear, el mensaje sincero de un corazón abierto a estimar tu Bondad, difundir tu Verdad, sentirse pleno en la manifestación de tu Belleza.
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