En ese entorno, la certeza de que está vigente y a la vez muy vivo el Pacto del Arte que suscribimos ante Él aquella mañana de una estación cualquiera: contigo músico, escritor, historiador o poetisa; también con el pintor y el intelectual amante de las plantas y de los santos, la estudiosa de la Biblia, el religioso solidario y amigo de la consagrada en clausura que armoniza retablos divinos.

Todos ellos son la comunión que perfila y acota el entorno donde siento que puedo dudar, rogar, vaciarme y entregar al tiempo que recibo. La Belleza se presenta esta vez forma de flor, como propuesta
de presente y testimonio para mostrar la coherencia del camino. Gracias por quererme como soy, penetrar en mis entrañas con tu sonrisa sincera y permitir que mi humildad haga un pacto con tu alma...que inspira Vida.
“Bereshit bará Elohim et hashamayim ve’et ha’arets...”
ResponderEliminar“En el principio creó Dios los cielos y la tierra.../... Y creó Dios al hombre a su imagen...” en puro acto de Amor, no sólo insuflándole la vida y el espíritu sino que le dotó de un atributo específico: la tekné. El Arte y la Creación van íntimamente unidos.
La pérdida del Paraíso y la finitud de la vida no interrumpen la inmortalidad: “Ars longa, vita brevis”.
MC
En un pacto cada uno debe poner lo mejor para que el otro se supere así mismo. Con sencillez y humildad se consiguen abrir todas las madreselvas. La belleza siempre está al otro lado, al alcance de la mano, horizonte infinito....cercanía de hermano. Gracias Manolo.
ResponderEliminarDelicado y certero pensamiento, Víctor.
ResponderEliminarQue tengáis un buen viaje y plenitud en lo que vais a compartir con los hermanos castellanos.
En unión de oraciones