miércoles, 26 de diciembre de 2012

LA OTRA FIESTA

Mientras en el portal de los Nacimientos que mucha gente ha colocado en lugar preferente de su casa el Niño Jesús ya tiene dos días, recibe visitas cada rato con el calor de las lucecitas que adornan y los villancicos suenan entre mazapanes y turrón, en la ciudad no cesa el ritmo frenético de la otra fiesta.

  Es la propuesta casi sin horarios y a toda marcha, la publicidad con letras gigantes entre música y rótulos de neón, que convocan con su reclamo a todos por igual: el consumo y los regalos para celebrar ¿ ? algo que a todos llenará y les hará muy felices... Idas y venidas, muchas prisas... miradas en tonos grises coloreados que se pierden en la confusión de ofertas tentadoras poco antes de las próximas rebajas al llegar.


Casi de pronto vendrá el momento de planear el Fin de Año, menú de fiesta, deseos nuevos y balance de tanto vivido entre el vacío y lo profundo. Cada cual elige con libertad la fiesta que quiere celebrar. Mi Navidad es aquella que anhela permanecer todo el año en mi vida, con el Niño presente creciendo en mi corazón que hace de portal y con la música de mi actitud cotidiana - positiva y abierta al Amor -como villancico de alabanza.



Me guía una Luz que no palidece, ésa que muestra el Camino, la Verdad y la Vida.

3 comentarios:

  1. Felicidades para ti y toda tu familia. Que sigas tan activo fotográficamente como siempre. Un fuerte abrazo y que nos veamos pronto.

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  2. Gracias Manolo, en la fiesta que tu hablas, en la del corazón damos lugar a un caudal de posibilidades que nos ofrece el Amor, lo cotidiano, el impulso para iluminar cada pensamiento, idea, gesto que nos lleva ha realizar de lo cotidiano una fuente de inspiración, regalo de una vida dada por la esencialidad de nuestra naturaleza. Hombres y mujeres que nos integramos en la ley cósmica para danzar en armonia con todo lo creado. Devolviendo al mundo a su lugar, al todo, a la unidad entre cielo y tierra. Vivo junto a tí este espiritu que nos hace participes de un solo corazón. Gracias por tus regalos cotidianos, creativos que nos hacen ver las luces de lo invisible, que nos da paz en medio de la voragine. Mª Elena Martins

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