miércoles, 25 de diciembre de 2013

HA NACIDO EL AMOR MÁS GRANDE


Es Navidad. Lo indica el calendario y lo dice la gente por la calle. Hay quien confunde el acontecimiento espiritual con un periodo festivo, de vacaciones, regalos, compras y celebraciones. En una parroquia cualquiera hay una humilde cuna de madera con una cruz en la cabecera. Al interiorizar su presencia en lugar destacado del altar mayor puede intuirse que pronto sucederá algo importante.


Y así, en la noche solemne de la Vida se cumple la voluntad Dios hecha Amor por toda la Creación: acampa entre nosotros, en el lugar que cada uno ha dispuesto para acogerle. A ti, buen Jesús, con el corazón dilatado y henchido de gozo por recibirte: feliz nacimiento en mi vida, con suma humildad y la mayor esperanza.


 «Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida» (Juan, 8-12)


 


Un Niño nos ha nacido. Y su proyecto de vida será la salvación de la Humanidad. ¿Cómo corresponder a tanto Amor? Que nuestra vida sea un Santo Viaje donde la unidad y la fraternidad sean valores necesarios para caminar con la firmeza que precisa un compromiso de Fe, Esperanza y Caridad. En todo caso, se trata de seguirle sin tener miedo. Porque Él es la Verdad, el Camino y la Vida.

 

sábado, 21 de diciembre de 2013

COMO UNA HOJA SOLITARIA: RELATO DE TU PRESENCIA

Y así, de improviso, me vi inmerso en la soledad más tenebrosa, abocado al vacío de la incompresión, la desidia y el tedio que -poco a poco pero sin cesar- iban consumiendo mi autoestima. Pasaban los días y notaba que el cariz de mi situación personal no tenía buen aspecto; para ser sincero confesaré que el miedo iba apoderándose de significativas porciones de mi corazón y, por momentos, veía el presente y aún más el futuro realmente peor que negro.

Resulta confuso poder relatar las circunstancias de la vida cotidiana que llevaron a esta encrucijada vital que casi acaba conmigo: un abandono familiar sin explicación lógica, porque todos estaban presentes pero ignorando lo más básico de mi personalidad; tanto tiempo de entrega laboral para finiquitar el adiós a una etapa importante con silencio y dejando la economía propia en entredicho; una mirada sincera al espejo de la existencia resultaba concluyente en el peor sentido por un mal aspecto físico, la soledad no buscada y esa ausencia constatada del cariño tanto tiempo anhelado...un panorama incierto, mucho más que dudas, abocado a pasos ya cerca del vacío sin retorno.


No consigo explicar qué motivó a mi mente realizar -como en tiempos antaños- un ejercicio de sutil imaginación para mostrarme, en una fracción de segundo, mi lamentable estado pero del modo más bello: como si yo fuera esa hoja amarillenta y solitaria de la última rama aún con savia en el árbol que me vio nacer, así en el instante que comienza a notar que pierde su cuerpo y se encamina a ser una víctima del invierno de la vida que la naturaleza hace propio llegado el momento.

Y de improviso entraste en mi vida: sin llamar la atención, con la cautela de quien no desea importunar, respetando el trance que sólo permitía la opción personal. Todo un misterio interpretar por qué la oscuridad se tornó claridad y cercanía, cómo el tiempo se detuvo de forma indefinida y mis entrañas captaron un mensaje inesperado que lo cambió todo.

Me dijiste cuánto me amabas, lo que estabas dispuesto a entregar por mis errores, ausencias y faltas de Amor presentes y futuras. Comparaste la felicidad que yo ansiaba desde niño con la que lograría deseando que otros la conquistaran por mis obras. Dejaste claro que me acompañarías siempre, sin forzarme a decir "sí" a propuestas bondadosas que no sintiera como propias, pero a la vez atento a esos momentos de la existencia cuando lo ves todo tan claro y no sabes de dónde viene la inspiración. Enseñaste a mi corazón que la ruta tiene etapas y que es usual que el aspecto externo cambie con los años, si bien sólo importa lo esencial del ser que, además, es invisible a los ojos. En un primer momento me inquietó que no desvelaras el tiempo de mis días, pero confieso que esa gran duda ahora ya carece de valor: caminar sabiendo que estás a mi lado, día y noche, por los años de mi historia resulta la certeza de saberme amado y suscita en mí el deseo de compartir esa alegría que ha hecho renacer los valores positivos como fundamento en el presente.

Ahora que transito con un nuevo empuje, motivado por ese afán de corresponderte, no dudo que te fallaré tantas veces; pero tengo el consuelo de que -si me alejo de tu Amor- tus brazos jamás dejarán de esperar mi retorno como hijo pródigo.Y qué decirte de ese ángel que vela por mí, noche y día. ¿Sabes? ¡ Valoro tanto sentirme amado personalmente !

miércoles, 4 de diciembre de 2013

MEMORIA DE UN AMIGO...Y ARTISTA



Hay acontecimientos en la vida que te marcan para siempre. Uno de ellos fue para mí la "partida" al Paraíso de mi amigo Juan Manuel. En estos días que siento lo trascendente de modo especial, comparto esta composición que realicé para él pocos días después. Hoy hace seis años de aquél 4 de diciembre de 2007 cuando este hombre bueno finalizó su trayecto en esta vida y creció hasta el anunciado examen de amor que a buen seguro tenía bien preparado.Reconozco que en este tiempo su memoria y su presencia espiritual han influido en mis procesos creativos: la clave está en su testimonio de vida y en la valoración que de nuestra relación durante más de 20 años logré plasmar tras una profunda interiorización personal.


Gracias, amigo, por estar siempre ahí; por amigo...y por artista de los buenos.